Los Ángeles 2028. ¿Nuevo punto de inflexión olímpico?

Los retos que afronta el olimpismo pasan otra vez por una ciudad que ya fue clave.

El próximo 2028 Los Ángeles volverá a ser sede olímpica. En 1984 lo fue y supuso un punto de inflexión. Como ya vimos, acoger el macroevento no resulta apetecible para las arcas de ninguna ciudad, salvo maquillaje o intereses espurios.

En la década de los setenta tampoco quería nadie sumarse a la fiesta. Violencia y protestas marcaron los de México 68 y Munich 72. Los estudiantes mexicanos quisieron aprovechar para quejarse de las políticas del Partido Revolucionario Institucional y más de doscientos manifestantes fueron asesinados antes de la apertura. Y el mundo entero vio los puños arriba de Tommie Smith y John Carlos antes de que fueran expulsados de los juegos, el Black Power contra el asesinato de Martin Luther King y el apartheid (el de EEUU y el de Sudáfrica y Rodesia, que seguían invitándolas…). Y en los siguientes, el 5 de septiembre de 1972, un grupo terrorista palestino se coló en la Villa y le quitó la vida a once deportistas israelíes y a un policía local en su intento de exigir la liberación de sus compatriotas apresados en Israel. Recientemente salió otro film sobre este suceso, dirigido por Tim Fehlbaum, que comentaremos próximamente.

A la mancha que estaba suponiendo ser sede, se sumó que los de Montreal 76 multiplicaron por nueve el gasto previsto. Tardaron treinta años en recuperarse. Conforme lo hacían, era Atenas quien se hundía tras 2004.

La marca olímpica se empequeñeció aun más tras el boicot masivo a Moscú 1980, del que el recientemente fallecido, Jimmy Carter, se arrepintió profundamente de haber promovido años después de dejar la presidencia de los EEUU.

Ahora los JJOO regresan en tres años al sitio del pacto del 84. Cuando Los Ángeles hizo un trato: el COI asumía las pérdidas si las había y la ciudad reutilizaba las infraestructuras de los de 1932. No hubo lamentaciones, más bien un beneficio de algo más 200 millones de dólares para los locales gracias también al marketing, tan agresivo como inteligente (aparecen los productos exclusivos), que se llevó a cabo.

Este fue el punto de inflexión: podían (obsérvese el condicional) generar ganancias. El honor por acoger los cinco aros volvió a alimentar la competición entre ciudades. La sangría de dinero invertido daba comienzo otra vez a finales de los años ochenta. De ser Los Ángeles candidatura única, para Seúl fueron dos, Barcelona y Atlanta compitieron con cinco ciudades más, Sídney con siete y Atenas hasta con otras diez rivales. La fiebre olímpica duró lo que duró, pero había que subirse a la ola.

En los famosos y manidos de 1936 se televisó por primera vez parte de ellos, pero solo dentro de Alemania. Lo mismo ocurrió en los de Londres 1948 con Inglaterra y con Australia en Melbourne 1956. Fue en Roma 1960 cuando la retransmisión llegó a más de veinte países europeos (de occidente). Y en Tokio 1964 por fin llegó el satélite para “todo” el mundo. Se abría un nuevo negocio. Será interesante ver qué ocurre en 2032, cuando expire el contrato del COI con la NBC (8.000 millones de dólares).

En La Derrota Útil hablamos del pastel de los derechos de imagen y televisivos del comité, podéis escucharlo aquí para más detalles. Samaranch, falangista reconocido, tuvo mucho que ver en esta reorientación.

Así que el cóctel para la mejora tuvo los siguientes ingredientes: nuevo marketing, derechos de retransmisión, reutilización de grandes infraestructuras y dinero privado para las pequeñas, la bula del mandamás y el último toque: la profesionalización del deportista diciendo adiós al amateurismo por fin. Esto aumentaba el valor de sus derechos. Más cuando, sin restricciones, en 1992 pudo jugar el Dream Team de baloncesto en Barcelona.

Ahora llega Los Ángeles 2028 y afronta otro bache en el movimiento olímpico (10, 9, 7, 5… el número de ciudades solicitantes vuelve a decrecer). ¿Logrará hacer útiles todas las últimas derrotas y aprender de los errores de los últimos veinte años? París innovó en este rumbo que pretende atraer más interés hacia los Juegos Olímpicos, queda por ver qué harán los estadounidenses esta vez. ¿Es pronto todavía para el melón de los eSports? Tendrán su evento olímpico por separado en 2027 en Riyadh. ¿Qué pasa con la sostenibilidad? ¿Y con los costes?

Tienen Hollywood, pero el director y el guionista serán claves para que la nueva película resulte creíble. A fin de cuentas EEUU iba a presentar a Boston y no a los californianos para 2024 (que terminaron llevándose el gato al agua pero para la siguiente olimpiada), pero la reflexión final fue: la población bostoniana es demasiado culta para tomarles el pelo.

Una respuesta a «Los Ángeles 2028. ¿Nuevo punto de inflexión olímpico?»

  1. […] al arte) y la paz se ha demostrado que nunca la promovió (ahí están los atentados y boicots que comentamos hace poco). Por no hablar de que ninguna mujer compitió en Atenas en los primeros JJOO modernos y tan solo […]

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Soy Álvaro

El 5 de julio de 1954, mi abuelo inauguraba el ‘Liceo Coll’ en Quart de Poblet. El título de esta web pretende homenajearlo.
Después de muchos años enfocándome principalmente en el deporte olímpico, quiero volver a escribir sobre todo aquello que se me pasa por la cabeza: noticias, cine, literatura, deporte, videojuegos…