Prácticamente amigos

El libro perfecto para este verano: divertido, ágil y emocional.

Esperaba disfrutar Prácticamente amigos, no me escondo, conozco de sobra cómo escribe Comes. Lo que no esperaba era reírme tanto con este grupo de veinteañeros. Y sabía que me emocionaría, siempre lo consigue con esa doble capa con la que habla de tantas cosas: de los miedos y las inseguridades, de la vida y las expectativas… y vaya si lo ha conseguido. Con su habilidad para que todo fluya y su respeto a la las letras he gozado de cada línea.

En El Don de la Diosa, Travesía, la bilogía de Brisea o en Mala bruja nunca muere la hemos visto jugar con las estructuras de diferentes maneras. Con recursos narrativos, con las partes de la novela, con el orden de las historias… Y con el realismo mágico de Nunca será como siempre perfiló una impronta personal que siempre deja cuando escribe. Y es que siempre que termino uno de sus libros me deja la misma sensación. Es muy sutil, pero muy clara. Construye ideas preclaras repletas de pétalos que recubren el tesoro final, y los va arrancando con delicadeza, antes y durante la escritura; por eso se queda impregnado ese aroma tan adictivo. Al final solo deja uno de los pétalos, porque no pretende nunca explicar todo lo que ha edificado, deja que el lector se guíe por su olfato si quiere, no se da importancia. Porque no tiene miedo a experimentar con los géneros, se nutre de ellos para que hagan girar la trama. Sus protagonistas (y allegados) son lo importante, lo demás deja que siga con su existencia (villanos que continúan con sus planes megalómanos en otra parte, conceptos y fenómenos que aparecen que quizá den para más pero esta no es su historia…), dándole relieve y profundidad así a sus mundos y huyendo del antropocentrismo.

Arantxa Comes no solo es una maestra del found family, es una artista de la escena. Esboza cada uno de los momentos de su novela en nuestras cabezas, atiende al detalle que no debe pasar desapercibido, le da matices a las voces y le pone banda sonora ambiental con su pluma. La aplastante personalidad de sus personajes no es lo único que les da vida, la capacidad de la autora para que respiremos la testosterona, el buen rollo y el arte del Quart Camp es lo que les otorga cabeza, corazón e instinto a cada uno de ellos.

Hablaba con Andrea Tomé hace unas semanas de lo difícil que es hacer diálogos verosímiles entre jóvenes, la contemporánea suele rechinar cuando pretende acercarse a ellos. Pues justamente Prácticamente amigos se hace fuerte ahí, sus voces rasgan el papel hasta hacerlo desaparecer, para dejar que nos asomemos directamente a las secuencias de su día a día. Sin filtros.

Deja un comentario

Soy Álvaro

El 5 de julio de 1954, mi abuelo inauguraba el ‘Liceo Coll’ en Quart de Poblet. El título de esta web pretende homenajearlo.
Después de muchos años enfocándome principalmente en el deporte olímpico, quiero volver a escribir sobre todo aquello que se me pasa por la cabeza: noticias, cine, literatura, deporte, videojuegos…